La jornada de hoy ha sido más bien corta... En Villaoscura se rumoreaba acerca de unos muertos que caminaban, supongo que por efecto de Arthas. Me han pedido liberar el alma de Morgan Ladimor... no ha sido fácil volver con su señora y contarle el deplorable estado en que estaba su animado cadaver, y menos aún contarle cómo ha quedado después de enfrentarse a mi cólera. No hay algo que me repugne más que los muertos que caminan.
Hoy apenas he contado con la ayuda de Marit, mi amiga y confidente. Parece que últimamente prefiere prescindir de las aventuras que vivimos juntas. Echo mucho de menos su compañía y su experiencia, aunque supongo que esto forma parte de mi entrenamiento. No siempre podré estar a expensas de alguien.
Bueno, ha llegado el momento de guardar mis ropas de cuero por unos días. Ha sido una jornada dura, y creo que con mi recompensa podré vivir unos días tranquila... Unos días de paz en mi pequeña guarida en el Claro de la Luna. Quizá allí pueda meditar con calma...
Quizá allí...
No hay comentarios:
Publicar un comentario